Introducción. Lo que más influye en el comportamiento organizacional CO, es nuestra personalidad, que es la “suma total de las formas en que un individuo reacciona y se relaciona con los demás” (Robbins, 2004, pág. 94), que fue formada por vivencias, factores genéticos y experiencias vividas, las organizaciones deben lidiar con una amplia gama de personalidades, hacer lo mejor para mantener la convivencia laboral, y sobre todo permitir que la personalidad de uno no interfiera en el trabajo y la relación de otros. Esta es una gran motivación a quienes estudiamos las organizaciones y significa también un gran reto de manera que los objetivos de la empresa se vuelvan objetivos también de las personas que ahí trabajan. Por influencia de la globalización, las compañías son cada vez más multiculturales, por lo que comprender mejor la razón del comportamiento humano en la sociedad y principalmente en las organizaciones, permite que en futuro podamos intermediar en la consecución de objetivos e implementar planes de acción capaces de mantener las buenas relaciones en la gente e integrar a la mayoría para lograrlas.
Desarrollo. Es difícil concebir una organización donde no haya roces entre las personas o donde no se critique a los jefes, nunca estaremos conformes con la actitud de otros si no comprendemos el trasfondo de su comportamiento. La personalidad es heredada en un 50%, el otro 50% se forma con los valores y las experiencias, los rasgos físicos que heredamos rara vez difieren de los rasgos de personalidad heredados, sobre todo a los que llamamos “clones” del padre o la madre. Personas que hablan igual a sus padres, gesticulan incluso de la misma forma y hasta caminan y actúan muy parecido. Este fenómeno se presenta también en los hermanos o hermanas, hay familias que como decimos “tiene un mismo molde para todos”, incluso cuando hablan uno por cada lado se distinguen por la gesticulación, su opinión, tono de voz o apariencia física. De manera que la personalidad de cada quién a veces es compartida por sus hermanos, con las diferencias que hacen las experiencias que vive cada uno, otras veces los rasgos de personalidad, al menos en los niños esta heredada por ambos, y decimos “en eso salió a mí pero en eso otro salió a la mamá”, o a alguna tía o tío que tiene el mismo comportamiento ante una situación en particular cuyo rasgo es evidente en varias personas de la familia. “A sí, se considera que la personalidad del adulto está compuesta por factores hereditarios y ambientales moderados por las condiciones situacionales.” (Robbins, 2004, pág. 94).
Si la personalidad está compuesta principalmente por la herencia, el ambiento donde nos desarrollamos y por la situación que estamos viviendo, aunque en las organizaciones no se puede incidir directamente en la personalidad de cada quién, si se puede influir en las condiciones del trabajo para que el quehacer diario se torne agradable, las personas que se sienten satisfechas con su trabajo, intentarán hacer ambiente productivo y de buena relación, favoreciendo a los objetivos de la empresa.
Ahora bien si los rasgos de personalidad, son “características duraderas que describen el comportamiento de un individuo”, (Robbins, 2004, pág. 94), ¿qué hacer cuando esos rasgos encasillan a las personas como individuos que ponen en riesgo el trabajo de otros y atentan contra los objetivos de la organización?, si esta caracterización de personalidad va desde los atributos muy positivos como lo es la extroversión, la conformidad y la estabilidad emocional, hasta indicadores de conducta que podrían ser muy negativos para la sociedad y más para la empresa, como lo son gente sin escrúpulos, inestables emocionalmente, que podrían presentar síntomas de depresión, incluso que por su baja autoestima, presentar actitudes de enojo o de agresión hacia los demás, son individuos muy comunes en las empresas que ponen en peligro los equipos de trabajo.
Cuando tenemos que enfrentar situaciones de estas en nuestros trabajos, es muy importante mantener los valores que definen nuestra actitud muy firme, de manera que no propiciemos situaciones de estrés que vayan a empeorar la situación laboral del equipo, sobre todo para los líderes el apoyo que el resto del equipo pueda ejercer y poder dar continuidad a las tareas y proyectos es fundamental, incluso algunos por diversas razones terminan siendo separados del grupo, o no tomados en cuenta para interactuar con otros, se les termina asignando tareas que no tengan que ver con sus compañeros ya que se han agotado todas la vías para solucionar un problema que probablemente requiera de profesionales o expertos como psicólogos del trabajo o sociólogos.
Dentro de los factores o atributos de la personalidad que afectan más directamente el comportamiento organizacional está, el control de sí mismo, la satisfacción por alcanzar las metas, la forma en cómo se pretenda alcanzar esas metas y la supervisión personal. Hay personas que requieren ser vistas y controladas para dar resultados, otras actúan de la misma forma casi siempre y no requieren de ese control. La experiencia de trabajar desde la casa, el teletrabajo, es una forma de trabajo donde es necesario que la persona que se matricule con esa modalidad debe conocerse muy bien a sí mismo, tener una autodisciplina para que su labor no se vea afectada por la falta de supervisión. A pesar de los controles que se puedan implantar, es necesario un compromiso y la fuerza de voluntad de ambas partes, el empleado y su líder, para depositar en la experiencia de trabajo toda la confianza que se requiere para garantizar la continuidad y aprovechar el potencial de las personas cuando están concentrados en su trabajo, por otro lado dentro de las características que tiene un tele trabajador están el saber que su trabajo será medido por resultados y a la vez deja ser un factor determinante su presencia en la oficia para que las actividades se realicen con la mis rigurosidad con la que se habían ejecutado siempre.
Otra de las razones por las cuales se ha demostrado que el teletrabajo ha sido exitoso en muchas áreas de negocio, es que la satisfacción de realizar las labores desde la comodidad de su hogar, compensa la pérdida de compañía a la cual el empleado muchas veces se motiva. Como se ha analizado la actitud de las personas pueden interferir en el los logros de la empresa, cuando no hay presencia de otros compañeros, sino solo el intercambio de información a través de métodos informáticos y de comunicación tradicional, por lado la empresa se favorece al eliminar ese tipo de distracción, pero a su vez el empleado que no es observado se podría ver tentado a otros tipos de distracción como lo es la familia, los propios quehaceres del hogar en el caso particular de las mujeres.
Como uno de los rasgos de personalidad más importantes es el grado de extroversión que tengan los individuos, a pesar de que algunas personas no “encajan” muy bien en el grupo, y se dan cuenta, podrían apegarse y justificar sus acciones con algunos de los factores que definen los rasgos de personalidad, podría auto justificar su actitud con factores externos como el ambiente de trabajo.
Muchas veces las personas no mantienen una forma de ser en el tiempo, lo cual causa a veces situaciones incomodas y son propensas a variaciones frecuentes de carácter y su estado de ánimo varía con cierta frecuencia afectando las relaciones interpersonales, causando pleitos, o reclamando, o simplemente mostrado un alto grado de inferioridad.
Cada vez son más los recursos con los que cuentan las empresas, para que las personas se sientan satisfechas e integradas a la organización, es muy difícil que alguien en una oficina no tenga su propia computadora o su propio teléfono para que trabaje con autonomía, así la gran cantidad de redes sociales con las cuales es difícil estar separado del resto del grupo, aún cuando se viaja la comunicación con los compañeros y amigos es cada vez más frecuente. Eso ha servido para que las personas que son más introvertidas se puedan comunicar, tal vez no hablando pero sí compartiendo sus experiencias a través de esta redes. Cuando se trabaja a la distancia y se deben coordinar trabajos o proyectos de corta duración con equipos de personas, los medios informáticos, nos permiten estar al tanto de lo que ocurre, incluso hasta de la forma de pensar de las personas, por esta razón si la organización promueve todas estas posibilidades, no deberían haber diferencias entre unos y otros, a pesar de su introversión.
Controlar el tiempo, los impulsos, las tareas que se nos asignan y mantenerse dentro de los límites permitidos en la organización en cuanto a las reglas mínimas que se deben cumplir, proporciona mayores ventajas para el logro de los objetivos y la satisfacción personal, esto podría ser favorable para la empresa, sin embargo las personas que son extraordinariamente ordenados en su trabajo, se someten a niveles de estrés con mayor frecuencia, ya que no siempre se pueden lograr todas las metas, y esto podría causar en cierto modo algún desanimo.
Por otro lado hay quienes se empeñan a lograr hacer sus cometidos cueste lo que cueste, estos rara vez están conformes con sus logros, y podrían no importarle los medios con los cuales logra alcanzar sus metas, estos que son llamados “maquiavélicos” (Robbins, 2004, pág. 99), son personas algunas veces muy competitivas y la mayoría de las empresas que se dedican a vender algún producto en ambientes muy competitivos, podrían requerir de este tipo de personas. Las empresas farmacéuticas que tienen su fuerza de ventas en los visitadores médicos pueden encajar en este perfil.
Conclusiones. Los rasgos de personalidad determinan como será el desempeño de las personas en un puesto determinado, de manera que es un reto para las organizaciones adaptar los puestos o a los perfiles de las personas, no pretender que las personas se adapten a un puesto, cuando los rasgo de su personalidad difieren completamente del perfil del puesto que se ocupa. Los puestos y la emociones que no se controlan son las que afectan el comportamiento organizacional, ya que las emociones, que no son más que “sentimientos intensos que se dirigen a algo o alguien” (Robbins, 2004, pág. 106), depende del estado de ánimo de las personas cuando enfrentan una situación de carácter emocional, lo que comúnmente de denominan “berrinche”, podrían crearse situaciones complicadas que deterioren las relaciones interpersonales en la empresa. Algunas veces incluso es necesario fingir ante estas condiciones laborales, para no entorpecer el trabajo, es parte de lo que uno debe aportar al la organización, es un compromiso para que el ambiente de trabajo perdure y siga beneficiándonos.
Bibliografía: (1) Robbins, Stephen P. (2004) Comportamiento Organizacional. Décima Edición, México: Pearson-Prentice-Hall.
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