miércoles, 28 de junio de 2017

Elecciones 2018, encrucijada política.

No hay vientos de cambio, no hay promesas con sentido, no hay diferencia entre el pasado y el presente en las propuestas de los candidatos presidenciales. EL dúo político del PAC no se despega de la sombra de LGSR, quien a brincos y saltos ha tratado de apartarse del status quo del político, empeñado en cambiar la forma de hacer las cosas en el país. Qué nos espera en febrero, cuanta agua tiene que pasar por el río, para que los políticos superen sus traumas y se enfoquen en las soluciones que se necesitan en el país. Es trillado pero no hay aguadulce sin dulce, mientras nuestros diputados duermen el sueño de los justos, el país requiere un ajuste y una revisión estructural, una nueva política económica y fiscal de desenmarañe las instituciones del Estado y se pueda recaudar la plata que el gobierno necesita para pagar su deudas primero, luego para crecer en forma sostenida pero responsable. Un acuerdo nacional, una política monetaria restrictiva y un plan de innovación y desarrollo de pequeñas empresas, más el remozamiento de la educación publica, de manera que la visión del joven se oriente a la propuesta de negocios, al emprendedurismo, al las iniciativas y a la creatividad, al uso controlado de la tecnología, y a la participación en las decisiones del país, esas condiciones podrían marcar un nuevo rumbo. Esperemos en milagro entonces. 

Energía Eléctrica al alcance de pocos.

Las condiciones en las que el Mercado Eléctrico Regional se pensó, no se pudieron hacer realidad con el paso del tiempo. Los problemas internos de los países, las demoras en las políticas energéticas y la planificación basada en las fuentes renovables, no fueron suficiente. Cabe mencionar la importancia de los competidores en la actualidad y traer a colación situaciones de mercados complejos como es el de la energía y compararlo fehacientemente con el del petróleo.

La OPEP y su guerra de precios: Equilibrio colusivo