Introducción. El tema del liderazgo es de gran importancia y trascendencia en la vida de todas las personas, y es que no solo en las empresas o en los grupos sociales, asociaciones o agrupaciones formales toma importancia el liderazgo, en nuestras familias, en el desarrollo profesional, en nuestra forma de actuar, hablar convivir, y relacionarnos diariamente con la otras personas, el liderazgo cumple un papel preponderante constantemente. Parte de la personalidad de las personas está definida por el liderazgo con la que esta ejerza influencia sobre los demás. La capacidad de un padre o madre de familia de decidir en su hogar, buscando el bienestar de todos e influyendo para que sus hijos tomen el camino correcto en la vida, lo caracteriza como líder responsable o de confianza. Los hogares que tienen la capacidad de tomar decisiones por el bienestar de todos sus integrantes, donde se confía mutuamente, son hogares que perduran por muchos años, mientras que cuando las disputas de poder son más frecuentes de lo normal, la pérdida del respeto y la desconfianza, deterioran las relaciones familiares y constituyen la causa más común de desintegración familiar.
De esta manera cuando en las empresas, se pone de manifiesto la pérdida de confianza entre sus líderes y la gente de la organización, se comienza a deteriorar la relaciones laborales y las personas pierden el interés en lo que hacen, afectando la productividad y competitividad de la organización, llevando a la empresa a situaciones extremas como a despidos, restructuraciones, fusiones o incluso bancarrotas.
Desarrollo. Son pocos los líderes que han dejado una marca en la historia de la humanidad, sin embargo estos han servido como emblemas a quienes han seguido sus pasos y quienes han querido imitarlos, los líderes políticos que han cautivado la atención de las masas, han revolucionado en la historia con ideales y obras que han marcado a sus seguidores. La historia muestra como los líderes que han dejado su huella, han sido personas de confianza, individuos próceres, que han inculcado en sus seguidores un alto grado de compromiso, algunos aunque la historia los han condenado, cumplieron su papel ante los seguidores, no todos han sido líderes positivos, algunos líderes se encargan de perpetuar el odio entre grupos sociales, otros se han encargado de sembrar rencor entre los países, y la historia los ha acusado, muchos de ellos han muerto también sin ser juzgados.
En las organizaciones, empresas y familias se requieren de líderes positivos, capaces de comprender a sus grupos, trasladar la confianza a través de una gestión sana, y de influir en sus seguidores hasta lograr su apoyo incondicional. “Cuando los seguidores confían en su líder, están dispuestos a hacerse vulnerables a los actos de éste, seguros de que no abusará de sus derechos e intereses.” (Robbins, 2004, pág. 337). Esto sin duda significará para los líderes un gran apoyo, que traerá consecuencias tan positivas como este quiera, ya que el grado de confianza que sus seguidores depositen en él, dependerá de que tan confiables sean sus actos, y cuanto respeto y confianza inspire a sus seguidores.
Cuando se habla de confianza, Robbins (2004) propone un esquema de cinco pilares o dimensiones de la confianza, estos son: integridad, competencia, congruencia, lealtad y franqueza. A pesar de que se están enmarcando dentro de la definición de confianza, son valores que los seres humanos en términos generales deberíamos tener, cada ser humano en cualquiera de las etapas de la vida, debe tener muy claro que su función en la sociedad, debería estar regido por estos y otros valores, si el liderazgo se basa principalmente en la confianza, esto significa que todos somos líderes, sin embargo algunos explotan más o menos estos valores, ya que sienten la necesidad de contribuir a la sociedad a las organizaciones empresariales, con estos y otros atributos que los hacen ganar terreno y oportunidades en la vida profesional. Sin embargo la confianza es un valor que requiere de un alto grado de compromiso para ganarse, la integridad de los líderes algunas veces no es suficiente, con leva a no solo mantenerse dentro de sus principios éticos y morales, sino que la gente que la rodea y de la cual también dependen sus decisiones, sean integras también, muchos de los errores que se observa sobre todos en los políticos es que a pesar de su integridad, los colaboradores no convencen, sus actos muchas veces cuestionables ponen en duda las decisiones, ya que los interés particulares prevalecen sobre los populares.
El principio de la competencia en los líderes y de los gerentes de este siglo, promueven la confianza en sus seguidores, las destrezas y las capacidades que adquieren los líderes, tanto para guiar a sus seguidores como para tomar decisiones hacen al líder más competitivo. “Ahora más que nunca la eficacia de gerentes y líderes depende de su capacidad de ganarse la confianza de sus seguidores”. (Robbins, 2004, pág. 337), por esta razón muchos trabajadores de las empresas se desencantan de sus jefes, estos no son capaz de ganar su confianza.
La congruencia, que se puede expresar como la concordancia entre lo que se dice que se va a hacer y lo que finalmente se hace, muchas veces se percibe de los líderes mensajes y opiniones muy firmes sobre asuntos estratégicos, y finalmente terminan haciendo todo lo contrario, a pesar de las recomendaciones de sus asesores, estas situaciones son muy frecuentes en los parlamentos, cuando llega el momento de emitir un voto o una posición algunas veces va en contra de sus principios, por la simple conveniencia e influencia de entes externos. Esta falta de congruencia entre su votación final y los principios éticos y morales que fundamentan al partido que representan, causan desapego político y desencanto en los partidarios.
La lealtad es sin duda un factor que no puede apartarse ni un momento de los líderes, mantenerse leales a la causa que ahí los ha posicionado, como la misión y visión empresarial o la confianza de un grupo de personas que creyó en él o ella, es parte de la carta de presentación de un buen líder, no podría volver a mirar a la cara a sus seguidores si fuera desleal, tampoco sería un error fácil de perdonar.
Finalmente, la franqueza del líder, cuando se dirige a su gente, cuando representa a la empresa o al grupo social, es la franqueza de su grupo la que está presente, el líder representa la verdad del grupo, como se dirija a la sociedad así se verá su grupo representado, con la franqueza que exponga sus ideas, justifique sus actos y promueva los ideales, así será la percepción que se tenga de él o de ella, y el impacto que sus ideas puedan proyectar.
Sin embargo el papel que tiene la comunicación para lograr que la confianza entre el líder y sus seguidores sea verdadera, es fundamental, los gerentes, jefes y líderes en general muchas veces tienen serias dificultades para comunicarse con sus grupos, muchas veces asumen que todo va bien en la empresa, que la gente está satisfecha y que los superiores también lo están, y no consideran necesario realizar reuniones periódicas para escuchar a sus allegados, o para analizar propuestas para mejorar la gestión organizacional, a estos gerentes que se hacen de oídos sordos posteriormente les va costar muy caro, ya que es normal que las personas se sientan integradas a la organización cuando se les tome su parecer y se les escuche, algunas veces a pesar de que los líderes tengan características especiales en su formación académica, conocimientos destrezas gerenciales, es decir que sean buenos tomadores de decisión, pasan desapercibida la necesidad de comunicación con sus equipos de trabajo, y mantienen comunicación solo con ciertos miembros de la empresa o grupo a su cargo, justificándose por la falta de tiempo para realizar reuniones o simplemente acercarse a sus gente para hablar. Esta situación crea inconformidades en las personas o grupos que se consideran al margen de la gestión que realiza el líder y fuera del grupo en general.
Ahora bien cuáles son los líderes que están teniendo más éxito hoy en día, sin duda alguna los que escuchan, los que creen en su gente y los que inventan el futuro, los visionarios, los que son capaces de “crear una visión realista, atractiva y creíble del futuro de la organización o la unidad organizacional que crece y mejora a partir del presente”, (Robbins, 2004, pág. 344), son los líderes que incitan a investigar, a estudiar constantemente para que la gente sea cada día más útil, que sus seguidores sientan que la empresa les pertenece, que todos sean conscientes de que los aportes que hacen a la organización tienen u efecto en los logros de los objetivos de la empresa o la organización, los líderes que hacen que todos se sienten motivados porque su trabajo es importante, ven en su líder un prominente emprendedor y soldado que lucha en todas la batallas hombro a hombro con su gente. Esos líderes están involucrados con su personal, son parte de la vida de los individuos, logran que cada quien quiera destacarse en su trabajo, que las personas se entreguen por completo a su empresa durante el tiempo laboral, conoce los nombres de sus seguidores, o al menos se interesa por llegar a saludarlos alguna vez, a escuchar sus necesidades, y considerar sus diferencias de pensamiento.
Estos líderes son como los entrenadores de los equipos, que llegan a formar familias, que buscan sus objetivos porque tienen el horizonte claro, están satisfechos con su trabajo y ponen a su gente en el primer lugar de importancia, cada quien cuida y protege a su compañero de trabajo, su se siente feliz cuando su compañero triunfa, es un líder que pone su corazón el su equipo, ríe con su equipo y si tiene que llorar con su gente, lo hace. Estas personas que tienen éxito ahora se han formado en diferentes campos de la ciencia, no solo gerencia, sino que han fortalecido su humanidad mediante el conocimiento de cultura y de arte, para ir más allá de lo visible, podrían comprender que sus ideales superan cualquier ingreso salarial, porque realmente aman su trabajo, y aman su gente y la organización.
Conclusiones. Los que tenemos cierta afición por temas de liderazgo, podríamos caer en el error de creer que aunque es posible hacer líderes, es fácil hacerlo y solo dependa de un grado académico o roce empresarial, sin duda alguna estaríamos en un grave error si descuidamos la parte humana o la inteligencia emocional, que promueve la comunicación, la comprensión de su gente, además de ser un liderazgo donde se promueve la participación de los individuos en la toma de decisiones, no basta con una extensa formación académica ni con el roce empresarial, requiere de elementos que clasifiquen al líder como un verdadero guía de su grupo.
Bibliografía: (1) Robbins, Stephen P. (2004) Comportamiento Organizacional. Décima Edición, México: Pearson-Prentice-Hall.
domingo, 9 de mayo de 2010
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